Agnus dei (1635)

(38x62 cm)

Zurbarán pinta aquí una imagen del Cordero de Dios o Agnus Dei extraordinariamente naturalista. Llama la atención la minuciosidad con que el artista ha pintado los bucles de lana que destacan sobre un fondo neutro y oscuro.

Es uno de sus temas de predilección, y estos corderos contribuyeron a incrementar su fama. Suelen ser bodegones que simbolizan el sacrificio pascual. El blanco de su lana representa la pureza y la victoria de la vida sobre la muerte. Pero a la vez son bocetos y estudios preparatorios para obras de mayor tamaño que incluyen corderitos como motivos secundarios en composiciones como la Adoración de los pastores por ejemplo.