Sorolla es un pintor español impresionista que pinta
con especial cuidado y acierto la luz y el movimiento de las figuras,
así como los retratos. Desde su juventud se interezó por la pintura
al aire libre, como los pintores franceses de la misma época. También
supo ser un testigo fiel de las circunstancias históricas de su época.
Joaquín Sorolla y Bástida nace en Valencia el 28 de febrero de 1863
en una familia modesta. A los dos años queda huérfano y es recogido
por sus tíos maternos. Como no le gustaban los estudios y en cambio
sentía mucha inclinación por el dibujo y la pintura, muy joven, en
1877, empieza su aprendizaje artístico con el escultor Cayetano Capuz
en la escuela de Artesanos donde asiste a clases nocturnas. Más tarde
mientrás ya trabaja asiste a clases en la Academia de Bellas Artes
de San Carlos.
En 1881 visita el museo del Prado y le impresionan las pinturas
de Velázquez, de Ribera y del Greco. Más tarde, obtiene una pensión
para estudiar en París y luego en Roma En 1888, se casa con Clotilde
García del Castillo con la que tendrá tres hijos.
Vuelve a España en 1890 y se instala en Madrid donde tiene una carrera
llena de éxitos, de premios entre los cuales por ejemplo la Primera
Medalla Nacional de Bellas Artes en 1892 y 1895, y de encargos importantes.
Durante esos años pinta obras de critica social como Y aún dicen que
el pescado es caro que le valen prestigio en Madrid al obtener con
este cuadro la Medalla de Primera Clase en 1895. Realiza un importante
número de retratos que le permiten ser cada vez más conocido en Madrid,
pero también en París donde obtiene el Gran Premio de la Exposición
de París de 1900.
Con una serie de exposiciones, su popularidad se extiende a toda
Europa ; realiza exposiciones en París en 1906 en Berlín y Colonia
en 1907 y en Londres en 1908. La manera con la que el pintor capta
la lumisosidad del Mediterráneo, el color aplicado con largas pinceladas,
sus temas que representan a la gente del pueblo tanto evolucionando
en la huerta valenciana como en la playa a orillas del mar, seducen
al público. Las críticas son excelentes y vende un número importante
de cuadros.
Luego va a varias cuidades de Estados Unidos. En Nueva York su éxito
es cierto y obtiene un encargo de importancia : la decoración de la
sala principal de la Hispanic Society of America en la que tenía que
pintar en catorce grandes paneles las gentes y costumbres de las diversas
regiones de España. Trabaja sin descansar en este encargo entre 1912
y 1919. Con el cansancio que le provocan estas obras deja su salud
ya que sufre un ataque de hemiplejía poco tiempo después de regresar
a su casa de Madrid el 17 de junio de 1920.
Fallece tres años más tarde el 10 de agosto de 1923. Había sido nombrado
profesor de colorido y composición en la Academia de Bellas Artes
de San Fernando de Madrid pero apenas pudo disfrutar del nombramiento.
Tampoco asistirá a la inauguración de su obra maestra en Nueva York
ya que tiene lugar tres años después de su muerte.
Aureliano de Beruete, 1902
Niños en la playa (1910
Paseo a orillas del mar (1909)