José Ribera (1588-1656)

Retourner à la chronologie Volver a la cronología

 

Ribera nació en Játiva, en el sur de la provincia de Valencia, el 17 de febrero de 1591 en una familia modesta ya que su padre era zapatero. Su madre se murió en 1597 y su padre volvió a casarse en 1607. Se supone que se trasladó a la capital, Valencia para asistir a las clases de arte que dispensaba Francisco Rivalta, pero no es cierto.

Lo que es cierto, en cambio, es que hacia 1609, Ribera marchó a Italia. Un manuscrito hace referencia a un pago efectuado el 11 de junio de 1611, lo que significa que a los 20 años, Ribera ha obtenido ya un encargo en el centro de prestigio que es Parma.

En 1613, se ha establecido en Roma junto con su hermano Juan y otros dos pintores zaragozanos. Desde mayo del mismo año, forma parte de la Academia de San Lucas lo que implica un importante prestigio. Su apodo le fue dado en este país : el españoleto es decir el pequeño español porque era bajito. Italia a finales del Renacimiento es considerada la madre de las artes y de las letras y muchos artistas de la época hacen viajes a este país. Ribera encontró allí a pintores famosos como el Tintorreto, el Verones que influyeron en su arte. En Roma, conoce al Caravaggio que se puede considerar como el verdadero definidor de la pintura barroca.

En 1616, se tralada a Napolés, donde encuentra a su esposa, Caterina Azzolino, hija de un pintor italiano con la cual tendrá cinco hijos que le servirán a menudo de modelos. Poco tiempo después de la boda celebrada a finales del años 1616, abre su taller. En Napolés, Ribera gana fama y puede contar con la protección del duque de Ozuna entonces virrey español en Napolés. Nápoles era entonces propiedad de la corona española. Luego, recibirá la protección de sus sucesores, el duque de Alcalá a partir de 1624, y más tarde el duque de Alba y el duque de Medina. Así Ribera no pierde contacto con España y de la metropolí le llegan numerosos encargos. En 1629 encuentra a Velázquez que está de viaje a Italia. La decada de 1630, es la más fructifera para el pintor ; recibe encargos de importancia. Solía trabajar seis horas por la mañana y dedicarse por la tarde a sus quehaceres mundanos. Sus contemporráneos dicen de él que era arrogante y que vivía rodeado de lujo. Su fama va creciendo y en 1644, recibe la dignidad de Caballero de la Orden de Cristo de manos del papa Inocencio X.

En 1647 estalla una revuelta antiespañola que provova una crisis económica en Napolés. Es un movimiento popular ya que las clases humildes tienen que pagar demasiados impuestos y padecen hambre y miseria. España manda un ejército para reprimir la sublevación cuyo comandante de las tropas es don Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV. Entra en Napoles en febrero de 1648 y nombra como virrey al conde de Oñate. La leyenda dice que Juan José se enaromó de una una de las hijas del pintor, y que de esta relación nace una niña, lo que entristece los últimos años del pintor. Pero otros historiadores piensan que se trataba de una hija de su hermano Juan que seguía viviendo a su lado. Sin embargo, los últimos años del pintor no son muy felices ; están marcados por la enfermedad y las penuries económicas. Tiene que pedir préstamos a sus clientes. Muere en su residencia de Pausilippe el tres de septiembre de 1652.

José de Ribera es considerado como el máximo exponente de la Escuela tenebrista del Barroco español. El realismo de Ribera se nota en sus escenas de martirios en los que no tiene inconvenientes en representar heridas sangrientas o en escenas de la calle en las que no vacila en representar a minisválidos como el Patizambo, a mendigos,o a vagabundos famélicos de las callejuelas napolitanas. Este aspeto de su obra al chocar mucho ha sido muy criticado, en particular durante el siglo XIX. Muy reveladores son estos tercetos de Teophile Gauthier que escribe :

 

Il est des cœurs épris du triste amour du laid
Tu fus un de ceux-là, peintre à la rude brosse
Que Naples a salué du nom d'Espagnolet.

Rien ne put amollir ton âpreté féroce
Et, le splendide azur du ciel italien
N'a laissé nul reflet dans ta peinture atroce.

... Comme un autre le beau, tu cherches ce qui choque
Les martyrs, les bourreaux, les gitanos, les gueux,
Étalant un ulcère à côté d'une loque...

... Il te faut des sujets sombres et violents
Où l'ange des douleurs vide ses noirs calices
Où la hache s'émousse aux billots ruisselants

Tu sembles enivré par le vin des supplices...