Ribera nació en Játiva, en
el sur de la provincia de Valencia, el 17 de febrero de 1591 en una
familia modesta ya que su padre era zapatero. Su madre se murió
en 1597 y su padre volvió a casarse en 1607. Se supone que
se trasladó a la capital, Valencia para asistir a las clases
de arte que dispensaba Francisco Rivalta, pero no es cierto.
Lo que es cierto, en cambio, es que hacia 1609, Ribera marchó
a Italia. Un manuscrito hace referencia a un pago efectuado el 11
de junio de 1611, lo que significa que a los 20 años, Ribera
ha obtenido ya un encargo en el centro de prestigio que es Parma.
En 1613, se ha establecido en Roma junto con su hermano Juan y otros
dos pintores zaragozanos. Desde mayo del mismo año, forma parte
de la Academia de San Lucas lo que implica un importante prestigio.
Su apodo le fue dado en este país : el españoleto es
decir el pequeño español porque era bajito. Italia a
finales del Renacimiento es considerada la madre de las artes y de
las letras y muchos artistas de la época hacen viajes a este
país. Ribera encontró allí a pintores famosos
como el Tintorreto, el Verones que influyeron en su arte. En Roma,
conoce al Caravaggio que se puede considerar como el verdadero definidor
de la pintura barroca.
En 1616, se tralada a Napolés, donde encuentra a su esposa,
Caterina Azzolino, hija de un pintor italiano con la cual tendrá
cinco hijos que le servirán a menudo de modelos. Poco tiempo
después de la boda celebrada a finales del años 1616,
abre su taller. En Napolés, Ribera gana fama y puede contar
con la protección del duque de Ozuna entonces virrey español
en Napolés. Nápoles era entonces propiedad de la corona
española. Luego, recibirá la protección de sus
sucesores, el duque de Alcalá a partir de 1624, y más
tarde el duque de Alba y el duque de Medina. Así Ribera no
pierde contacto con España y de la metropolí le llegan
numerosos encargos. En 1629 encuentra a Velázquez que está
de viaje a Italia. La decada de 1630, es la más fructifera
para el pintor ; recibe encargos de importancia. Solía trabajar
seis horas por la mañana y dedicarse por la tarde a sus quehaceres
mundanos. Sus contemporráneos dicen de él que era arrogante
y que vivía rodeado de lujo. Su fama va creciendo y en 1644,
recibe la dignidad de Caballero de la Orden de Cristo de manos del
papa Inocencio X.
En 1647 estalla una revuelta antiespañola que provova una
crisis económica en Napolés. Es un movimiento popular
ya que las clases humildes tienen que pagar demasiados impuestos y
padecen hambre y miseria. España manda un ejército para
reprimir la sublevación cuyo comandante de las tropas es don
Juan José de Austria, hijo natural de Felipe IV. Entra en Napoles
en febrero de 1648 y nombra como virrey al conde de Oñate.
La leyenda dice que Juan José se enaromó de una una
de las hijas del pintor, y que de esta relación nace una niña,
lo que entristece los últimos años del pintor. Pero
otros historiadores piensan que se trataba de una hija de su hermano
Juan que seguía viviendo a su lado. Sin embargo, los últimos
años del pintor no son muy felices ; están marcados
por la enfermedad y las penuries económicas. Tiene que pedir
préstamos a sus clientes. Muere en su residencia de Pausilippe
el tres de septiembre de 1652.
José de Ribera es considerado como el máximo exponente
de la Escuela tenebrista del Barroco español. El realismo de
Ribera se nota en sus escenas de martirios en los que no tiene inconvenientes
en representar heridas sangrientas o en escenas de la calle en las
que no vacila en representar a minisválidos como el Patizambo,
a mendigos,o a vagabundos famélicos de las callejuelas napolitanas.
Este aspeto de su obra al chocar mucho ha sido muy criticado, en particular
durante el siglo XIX. Muy reveladores son estos tercetos de Teophile
Gauthier que escribe :
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Il est des cœurs épris du triste amour du laid
Tu fus un de ceux-là, peintre à la rude brosse
Que Naples a salué du nom d'Espagnolet.
Rien ne put amollir ton âpreté féroce
Et, le splendide azur du ciel italien
N'a laissé nul reflet dans ta peinture atroce.
... Comme un autre le beau, tu cherches ce qui choque
Les martyrs, les bourreaux, les gitanos, les gueux,
Étalant un ulcère à côté d'une
loque...
... Il te faut des sujets sombres et violents
Où l'ange des douleurs vide ses noirs calices
Où la hache s'émousse aux billots ruisselants
Tu sembles enivré par le vin des supplices...
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