Murillo nace en Sevilla el 30 o31
de diciembre de 1617. Su familia pertenecía a la burguesía media de
la Sevilla colonial. Su padre era cirurjano barbero. Fue huérfano
muy joven a los 10 años y vivió con su tía. A los catorce años entra
en el taller de Juan del Castillo, un amigo de la época. En aquella
época el dinero de América fomentaba el arte de la escuela de Sevilla.
Parece que empezó de manera muy modesta y que hizo un viaje a Madrid
donde pudo ver las pinturas venecianas y flamencas de las colecciones
reales. Otros dicen que los vió en la misma Sevilla. En sus primeros
años practicó un tipo de pintura poco frecuente en España aunque si
lo era en los Paises Bajos. Eran cuadros de généro, es decir pequeñas
escenas callejeras en las que aparecen niños mendigos de un mundo
cercano a la picaresca. Su estilo contrasta con las pinturas contemporráneas.
Sus niños parecen llenos de cierta nostalgia, pero de una nostalgia
feliz que corresponde tal vez con la simpatía que el pintor sentía
por ellos.
En 1645 se casa con Beatriz de Cabrera y recibe su primer encargo
de importancia, de once cuadros pedidos por los franciscanos que le
dieron gran fama. Gracias a ello, empieza a ser más conocido y poquito
a poco empieza a hacerse famoso y su talento es descubierto y apreciado
por los sevillanos. Sus principales clientes eran las ordenes religiosas,
la iglesia ; en cambio los particulares serán muy pocos. Entonces
la parte más conocida de su obra representa temas religiosos entre
los cuales la Inmaculada que tenía un culto muy extendido en España.
Es el periodo de la contrarreforma, las pinturas son algo austeras
o por lo menos se trata de escenas distantes. En la segunda mitad
del siglo las escenas religiosas reflejan una realidad más humana
y más sencilla al representar a los protagonistas dentro de interiores
cotidianos en los que introduce escenas de la vida cotidiana. Los
personajes de Murillo son menos trájicos que los de los otros pintores
del barroco y se caracterizan por la dulzura y los sentimientos. Su
clientela era muy numerosa y pintaba en serie lo que se vendía bien.
En 1660 fue presidente de la Academia de Dibujo de Sevilla. En 1663
fallece su mujer ; ya tiene nueve hijos. De 1671 a 1674 realizó las
pinturas de la iglesia de la Caridad de Sevilla.
En 1682 se pone enfermo en Cadiz adonde había ido para pintar. Vuelve
entonces a Sevilla donde muere el 3 de mayo de 1682. La historia que
cuenta que murió pintando al caerse del andamio sería una leyenda.
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