Himno
nacional de Nicaragua
¡Salve a ti Nicaragua! En tu suelo
ya no ruge la voz del cañón
ni se tiñe con sangre de hermanos
tu glorioso pendón bicolor.
Brille hermosa la paz en tu cielo
nada empañe tu gloria inmortal
que el trabajo es tu digno laurel
y el honor es tu enseña triunfal.
Un fraile franciscano nacido en España que se llamaba Castinove, solía cantar un canto litúrgico al enseñar la religión cristiana a los indios. Esta música es anónima. En 1918 se propuso un concurso que consistía en componer para esta música dos cuartetos que hablaran de la paz y del trabajo. Se cantó como himno a partir de 1939.