Un poco de geografía La población de España Bandera del país, formada por tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas. En la roja está el escudo de España

 

La población española supera los 40 millones de habitantes (42.717.064 habitantes en 2003) y la densidad es de 78 habitantes por kilómetros cuadrados. Se observan muchas diferencias entre las autonomías cuyas causas están explicadas en los párrafos sobre la fecundidad y las migraciones. La esperanza de vida en 2002 era de 75,7 para los hombres y 83,1 para las mujeres.

  1. La fecundidad y mortalidad
  2. La emigración y la inmigración
  3. Las migraciones en el interior del país y la densidad de la población
  4. El desempleo

 

1- La fecundidad y mortalidad

A principios del siglo XX la natalidad va decayendo poquito a poco como en otros paises incluso durante la dictadura a pesar de la política natalista de Franco. Los varones que emigran se casan más tarde. Pero la disminuición más espectacular empieza a partir de 1975 época en la que coinciden la vuelta a la democracia y la crisis económica. Como en otros países desarrollados, la mujeres se incorporan cada vez más al mundo laboral, la influencia de la Iglesia disminuye, y se emplean más anticonceptivos.

Actualmente, el índice de fecundidad es uno de los más bajos del mundo ; en 1995 era de 1,2 hijos por mujer y la tasa de natalidad para el mismo año era de 8,7 nacimientos por cada mil habitantes. En 2002 es de 1,25.

El índice de fecundidad había sido alto hacia los años 70 situándose entre 3 y 2,7 bebés por cada mujer. Luego empezó a decaer. El crecimiento de la población española se está acercando al crecimiento cero. La pirámide de las edades tiene pues una forma que hace pensar en una seta en la que las generaciones más jóvenes son menos numerosas que las que nacieron antes de los años 70. Por otra parte se observa un envejecimiento de la población lo que plantea problemas como en el resto de Europa por ejemplo el sistema de las jubilaciones se tendrá que adaptar.

Sin embargo se pueden observar diferencias importantes entre las regiones. En Andalucía nacen muchos más bebés que en Navarra por ejemplo. En el mapa del saldo vegetativo, se pude notar que algunas autonomías dismunuyen de 8 personas por cada mil habitantes mientrás que otras crecen de más de 2 personas por cada mil habitantes.

El saldo vegetativo de España es muy bajo. El saldo vegetativo es el crecimiento de la población que se calcula haciendo la diferencia entre los nacimientos y las defunciones. Así en 2002, en España nacieron 416 518 niños y fallecieron 366 538 personas. La diferencia es de 49 990 personas. Para obtener el crecimiento de la población sería preciso añadir a esta cifra los inmigrantes que fueron 446 655 y se obtiene un crecimiento de 496 635 personas. Entonces, se puede notar que el crecimiento de la población se debe sobre todo a la inmigración.

Como en los paises desarollados la mortalidad va disminuyendo regularmente salvo durante la epidemia de gripe (1920) y durante la guerra civil. En 1963, se crea la Seguridad Social y después de la postguerra desaparecen las crisis de subsistencia. La mortalidad infantil es la que más baja.

 

2 - La emigración y la inmigración en España.

Como otros europeos durante el siglo XIX, muchos españoles tuvieron que huir de la pobreza de su país a América, pero los españoles lo hicieron principalmente hacia paises de América Latina. Aquella emigación terminará hacia 1932 cuando los países acogedores sufren las consecuencias de la crisis de 1929 y cambian de política acogiendo menos inmigrantes. Sin embargo la inmigración había disminuido ya mucho durante la primera guerra mundial y había vuelto a crecer después, incluso hacia Francia que necesitaba mano de obra.

Con la guerra civil (1936-1939) y la victoria de los nacionalistas un número importante de españoles huyo de su país hacia Europa y América. Este exilio se suma a la mortalidad debida a la guerra. Luego se cierran las fronteras y con la política de autarquía los españoles dejan de emigrar durante unos 20 años.

Entre los años 50 y 70 al abrirse las fronteras (Plan de Estabilización de 1959), muchos trabajadores españoles se fueron hacia Europa del norte o del centro, principalmente a Francia, Alemania y Suiza en busca de trabajo. En Francia la región que mayor número de españoles acogió fue la de Tolosa. Estos países necesitan mano de obra sin calificación a diferencia de los paises Americanos por lo que la emigración hacia América es poca. El saldo migratorio nunca fue superior a un millón de personas porque había idas y vueltas. Trás algunos años pasados en el extrangero los emigrados volvían con sus economías y se establecían principalmente en las cuidades, creando pequeñas empresas o negocios en las que sacaban provecho de las técnicas aprendidas en el extranjero como por ejemplo en el sector de la venta de electrodomésticos y su reparación.

A partir de la mitad de los años 70, con el principio de la crisis económica, la inmigración hacia los paises acogedores disminuyó mucho. Por una parte los paises acogedores empezaban a conocer el desempleo y a proponer menos trabajo a los extrangeros. Incluso existían políticas de retorno como en Francia por ejemplo y los extrangeros empezaron a volver a sus tierras. Por otra parte la situación económica en España iba mejorando muy rápidamente pues coincidió con la llegada de la democracia y diez años más tarde con la entrada de España en la Comunidad Europea. .

A partir de la decada de los ochenta, España recibe trabajadores del este de Europa, Sudamérica y del norte de África. Ahora, y es nuevo, España tiene un saldo a favor de la inmigración que ya era de unas 150 000 personas a mediados de los noventa, sin contar a los clandestinos. A causa de su situación geográfica, el país tiene que enfrentarse con el problema de los clandestinos ; por una parte no está no muy lejos de las costas de África del Norte y por otra parte, con la apertura de las fronteras en el interior de Europa le toca controlar el flujo que se dirige hacia la Comunidad. La política de restricción a la inmigración de Europa hace que al no poder entrar legalmente los inmigrantes se juegan la vida para hacerlo y luego aceptan trabajos fuera de la legalidad, pocos pagados, que les obligan a vivir en condiciones marginales. Es de notar que a causa de la tasa de natalidad muy baja y el envejecimiento de la población los emigrantes son una necesidad vital para la sociedad española.

Otro tipo de inmigración nueva es la de los jubilados europeos que vienen en busca de sol a vivir en España. Estos inmigrantes se establecen en la costa mediterránea, Baleares y Canarias. Suelen ser gente acomodada lo que crea una demanda importante en el sector de los servicios.

 

 

3 - Las migraciones en el interior del país y la densidad de la población

Hace ya mucho tiempo que el interior del país como por ejemplo Aragón, Castilla-León, Extremadura, con excepción de Madrid iba perdiendo población mientrás que otras zonas de la periferie, en particular las autonomías que tienen salida hacia el Mediterráneo siguen creciendo aunque moderadamente. En estas zonas y en Madrid vive el cincuenta por ciento de la población española.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX empiezan las migraciones interiores. La población del interior del país mayoritariamente agricola migra hacia las cuidades y hacia los centros industriales que son el País Vasco o Asturias y Cataluña que fue la región más favorecida por la primera guerra mundial. Esta migración dura hasta la guerra civil durante la cual se detiene así como durante la postguerra. Incluso durante este periodo la gente vuelve al campo, por ser más seguro (guerra) y donde aunque viviendo pobremente puede conseguir más fácilmente un poco de pan (postguerra).

Esta migración se intensifica nuevamente a partir de los años 60. Muchos campesinos sin tierra con escasa cualificación se trasladan a la capital de provincia en busca de trabajo y luego a las regiones industrializadas del norte de España. Las provincias más afectadas por el éxodo rural son Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha en las que el proletariado rural, incluídos los jornaleros que no tenían trabajo a lo largo del año, era más numeroso. También los emigrantes que vuelven del extranjero se instalan en las cuidades. A diferencia de la migración exterior, los que dejan el campo para la cuidad no suelen regresar sino para vacaciones. La sociedad española se urbaniza con ese exodo rural mientrás que disminuye la población del interior de la península. Con la llegada del turismo otros se asientan en las zonas turísticas de la costa mediterránea.

El envejecimiento de la población es más importante en las zonas más despobladas porque los jóvenes emigran mientrás que los jubilados regresan a sus tierras.

 

4 - El desempleo

A partir de 1973 la crisis económica mundial gana también España y al mismo tiempo los emigrados (consultar el párrafo sobre la emigración) vuelven al país. Aumenta entonces el paro. Las tasas de paro en España son unas de las más altas de Europa. En 1993 llegaron a alcanzar la cifra de 23.9% mientrás que la media de los paises desarollados era de 8,5%. En 1973, el número de parados era 336000 personas y en 1993 de 3682330, multiplicándose casí por 11 en 20 años. En 2004, la tasa de paro es de 11,2% y sigue siendo la más elevada de Europa. A consecuencia, la economía sumergida es muy importante en España.

Los jóvenes son los que más conocen el paro ; los jóvenes españoles viven en casa de los padres hasta edades avanzadas más que en otros países de Europa. Las mujeres tienen más dificultades para encontrar trabajo pues el 15,7% de mujeres conocen el paro mientrás que sólo concierne el 8,1% de los hombres.